Para mí la fotografía tiene un único objetivo: que dentro de diez, veinte o treinta años abráis ese álbum y os veáis tal y como erais. Con vuestra luz, con vuestros gestos, con todo lo que os hace únicos como familia. Por eso trabajo de forma natural y cercana, sin sobrecargar las imágenes de elementos que no son vosotros. Menos adornos, más verdad. Esa es mi manera de entender este trabajo.